Juancho Nieves y Elber Álvarez, trabajan por la “LA UNIVERSALIZACIÓN DE LA GAITA CABEZA E´CERA.”

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La música de gaita  en  nuestro entorno no ha sido valorada  en su justa medida y  dimensión, tal vez por el desconocimiento que de esta  tienen los jóvenes y los comunicadores neófitos al servicio del boom comercial de las casa disqueras y emisoras que quieren menoscabar una de las manifestaciones musicales ancestrales del Caribe..

La música de gaita entraña para las diferentes  culturas y generaciones, algo así como  el patrimonio  musical y oral  tangible  de la región, pero la falta de difusión y estudio hoy día  se constituye en un problema a la hora de que  a alguien se le ocurra difundirla  y más aún innovar en los elementos que la han hecho  inmortal en el pentagrama musical del mundo..

Ante esta situación y con el objeto de hacer  de la música de gaitas algo más placentero en lo concerniente afinidad y tonalidad en los matices  de voces, el investigador   e intérprete  Juan Nieves Oviedo y el gaitero y artesano  Elber  Álvarez, se les ocurre innovar en la construcción de la gaita, instrumento base de ese ritmo musical.

Por ello con la ayuda de un grupo de amigos se da a la tarea de fabricar un tipo de gaita que se pudiera afinar y que fuera accesible al registro de los matices  de voz  de los vocalistas que no registraban las notas que salían de las  gaitas artesanales fabricadas en cardón.

Gaiteros de San Jacinto en su visita a Sahagún en el marco del festival nacional de cultura, interpretan gaita tradicional elaborada en cardón. (Foto Julio Flórez Pacheco)

Esa  idea  se consolidó y al sol de hoy los amantes  de este tipo de música folclórica  tienen la oportunidad de tener a la mano un instrumento perfeccionado que se puede afinar y registrar cualquier tonalidad.

En el presente trabajo  periodístico se   hace un reconocimiento a los  gestores del proyecto y  se da a conocer algunos aspectos hasta ahora desconocidos  por   las personas  seguidoras de la música de gaitas y de las connotaciones del proyecto que busca la universalidad de la gaita.

Disfrute la nota y que este sea además el  inicio para desarrollar un tratado más completo sobre la evolución de un instrumento, que permitió a los legendarios gaiteros de san Jacinto  ganar un gramy latino para Colombia.

INTROITO

La música entendida como totalidad, es también el lenguaje de lo público, connotación de los actos del habla, de palabras cargadas de metáforas y del silencio cómplice de la realidad que nos subyuga y nos acerca a ese todo que presupone una exploración subliminal de los sentimientos y emociones del hombre.

La tribu Barají, los maestros Elber Álvarez, Juancho Nieves y Pedro Arroyo, utilizan las gaitas universales elaboradas en madera. Foto: Luis E. Fernández.

Juancho Nieves, gestor y pionero de un novedoso proyecto musical en Colombia, dejó a un lado su oficio de músico, de artista y  de intérprete, para convertirse en investigador de sus raíces y en explorador del mundo inacabado de la gaita, como expresión de arte.

Los antecedentes musicales del Caribe colombiano, se relacionan con la música de Gaita, bien como ritmo o como instrumento de viento, del cual los intérpretes  sacan variedad de melodías, producto del acervo musical de la costa atlántica.

La gaita como ritmo, se enmarca en una de las manifestaciones musicales más populares del Caribe colombiano, en especial  en los montes de María  del Bolívar Grande.

Una de las características  de la gaita como ritmo,  es  la falta de canto, toda vez que el mismo instrumento va llevando la melodía, con el apoyo del tambor alegre y la tambora, en un compas  de 4/4, en el cual los intérpretes  de la gaita llamada hembra  y el tambor  sobresalen en la ejecución, bien por la alegría o la tristeza.

La gaita como  instrumento musical de viento está conformada básicamente por un tubo, con una pluma de pato insertada en una boquilla elaborada con cera de abeja., que funciona  como reserva de aire. Su sonido es muy particular, lo que la hace  muy reconocida  y, aunque hay varios tipos de gaitas, generalmente en nuestro medio se relaciona con nuestros antepasados, sin desconocer  que también guardan relación con  países europeos.

La gaita como instrumento en nuestro medio está relacionada con la cultura aborigen.

TRANSICIÓN

Juancho Nieves y Elber Álvarez, dos de los creadores del proyecto. (Foto Cortesía Juancho Nieves)

Los  innovadores  de la gaita  como instrumento en el Caribe,  son   JUAN CARLOS NIEVES OVIEDO y ELBER  ÁLVAREZ   dos  músicos sahagunense  que sin conocerse  visionaron cada uno a su modo la posibilidad de  elaborar una gaita con afinación universal, que pudiera registrar  los tonos  de la escala musical. Juancho Nieves, después  de  estudiar  guitarra clásica y música de conservatorio en la Universidad del Cauca, se vino a su natal  Sahagún y le dio rienda suelta al  proyecto de vida que lo  hacía ser diferente al resto de músicos  del conservatorio payanes.

Elber Álvarez, por su parte hacía lo mismo, en la región de Bruselas  en cercanías al corregimiento de Colomboy en su  modesto taller  de  aprendiz  de artesano.

Los dos durante muchos años estudiaron minuciosamente  ese instrumento musical, su forma, su tamaño, la contextura del cardón con que estaba  elaborada, la dimensión de la pluma que en la boquilla el interprete sopla en busca de sonoridad o melodía, las distancias existentes entre un orificio y otro, la forma particular que cada intérprete tenía para sacarle melodías pegajosas, en fin no dejaron detalle que no esculcaran en su afán por conocer el instrumento que les apasionaba.

En esa observación,  manoseándola, acariciándola, degustando su sonido y  luego de ver a tantos  juglares interpretarla, lograron inferir que era un instrumento con muchas limitaciones.

Las limitaciones se enmarcaban principalmente, en el registro de las notas del pentagrama, las cuales no permitían a la gran mayoría de cantantes hacer los registros sonoros por escalas, ya que la que no quedaba alta, estaba baja, igualmente se fijó  en la forma rudimentaria como se confeccionaba y en la simetría  existente entre cada orificio.

EL ENCUENTRO Y  LA PRODUCIÓN DE LA GAITA

Al regresar a Sahagún, Juancho Nieves conoce a Elber Álvarez  se comentan la idea y las apreciaciones que cada uno tenía de la gaita tradicional y deciden abordar un proyecto musical que converge  en lo que ellos han llamado la universalización de la Gaita.

A partir de ese entonces  Juancho Nieves  sin dejar a un lado lo que aprendió en los cinco años que estuvo en el conservatorio, se trazó como meta y como gran reto de su proyecto inventar un instrumento, que sin apartarse del sonido original y montuno del campesino  en la  montaña, brindara la posibilidad  de que cualquier  persona pudiera cantar en el tono y afinación  precisa, proyecto al que se le unió sin vacilaciones el maestro Elber Álvarez, quien para  esa época hacía parte como gaitero del grupo folclórico trapiche  de Colomboy.

Con esa idea dándoles vueltas en la cabeza, comenzaron a tocar puertas, a visitar amigos y a comentarles el proyecto en el cual estaban embarcados y enamorados, fueron muchos los que  le escucharon, pero pocos lo que creyeron en su  visión.

Entre los que se le midieron a la idea de construir gaitas que se pudieran afinar, se encuentran  al maestro William Ramos, destacado artesano de la Ciudad de Montería, quien le ve futuro al proyecto y en su taller  de la capital diseña una maquina que le permitiera elaborar  un tubo de madera, con  las dimensiones precisas para la elaboración de las gaitas.

Las gaitas  a diferencia  de las elaboradas en cardón se les puede adaptar el embolo o cabeza,  ya que cada gaita  está  elaborada en un tono diferente pero que se puede tocar con  la misma boquilla.

La gaita elaborada en madera, se puede desarmar y la boquilla se puede utilizar en otra de tonalidad diferente. (Fotos Julio Flórez Pacheco)

El proyecto se inicia en el año de 1.999, y el estreno de los primeros juegos de gaitas comercialmente, se da con la grabación de un CD, denominado “Juancho Nieves y su Gaita cabeza e ´cera”, en el cual se recogen temas de  destacados compositores de este género musical, el cual años más tarde es comercializado por la disquera  FM con el rotulo de “su majestad la Gaita”, hecho que evidenció un progreso y se constituyó en un aliciente para que Juancho Nieves y su grupo de amigos siguieran perfeccionando el proyecto.

La disciplina, la constancia y las ganas de contribuir en algo con la preservación del folclor, motivó al grupo de músicos artesanos a seguir ensayando y fue así como  a finales del año 2.005, logra construir un juego de gaitas no solo afinado, sino que las elabora  de acuerdo con las notas del pentagrama, hecho este que le permite a los vocalistas  escoger el tono en el cual cantar.

Las gaitas elaboradas en madera por Juancho Nieves y sus amigos, en el taller con medidas exactas, permiten alcanzar  la afinación universal de 440, tomando como medida la tercera octava del piano en 440 ciclos  segundos.

De acuerdo con  Juancho Nieves, la afinación precisa de las gaitas se da  ajustando el diámetro interior del tubo, demarcando una distancia precisa entre la embocadura de la gaita  y la perforación de cada una de los orificios, los  cuales responden a unas medidas diametrales exactas que permiten una afinación precisa.

Según Juancho Nieves, en ello radica la diferencia entre este tipo de gaitas y las elaboradas en cardón, toda  vez que la elaboración de estas responden a medidas arbitrarias  establecidas entre el centro del pecho  del fabricante y la distancia con el brazo  entre cada orificio, orificios éstos que no son iguales  por ser perforados con hierros calientes.

El invento, la cristalización de la idea  no se ha quedado solamente en la construcción del instrumento, ya que se ha  creado diversidad de gaitas que al igual que otros instrumentos de viento, se arman y desarman y se vuelven a afinar.

Ello le ha permitido además  que se logren diversas tonalidades ajustadas al pentagrama musical en aras de lograr la afinación precisa que era el sueño del creador del proyecto.

Utilizando este  tipo de gaitas, Juancho Nieves para el año 2.007, logra armar uno de los grupos más representativos del Caribe denominado “Tribu Barají”, y para el sello hamaca records, logra grabar un excelente álbum musical  que contiene una selección de  obras musicales  de la más rica tradición folclórica sabanera, en el convergen la cumbia, el porro, el son de gaita, el fandango y la gaita puya, en una simbiosis que trasciende y que hace que el orgullo raizal del campesino caribeño aflore para homenajear nuestro folclor.

Lo genial del trabajo musical, está dimensionado en los arreglos que con las nuevas gaitas  logra el grupo de músicos, ya que la afinación les permite suplantar los instrumentos musicales con que fueron grabados en primera instancia.

En el trabajo musical en mención,  las gaitas hacen las veces de clarinete, bombardinos, trompetas, acordeón y hasta de la misma gaita ancestral.

Con este tipo de gaitas  se puede interpretar no solo el ritmo de gaita, también los porros, las cumbias, el paseo, los fandangos, los merengues, las chalupas, las puyas, el paseaíto, el pasebol, el apambichao y las tamboras.

EPILOGO 

Las gaitas elaboradas por  los maestros Juancho Nieves y Elber Álvarez  en su taller tribu Barají, le permiten a los vocalistas registrar cualquier tonalidad, toda vez que están fabricadas en madera y acorde a las notas de la escala musical.

Las gaitas fabricadas en madera  se pueden desarmar y se hace más fácil su transporte para el gaitero, igualmente  una boquilla  le  puede servir para  varias gaitas.

Las gaitas se elaboran  en juegos  en sus respectivas tonalidades, lo que permite, la interpretación de cualquier ritmo musical  del folclor universal.

Están afinadas a 440 o sea la medida universal  de la música, de ahí que sus creadores denominen el proyecto “La Universalización de la Gaita

Su elaboración le permitió al maestro Adolfo  Pacheco, grabar sus canciones, ya que en las gaitas  tradicionales elaboradas en cardón no daba los registros para su  vocalización

Su elaboración es un aporte a la investigación musical del Caribe, por parte de  Elber Álvarez y el maestro Juancho Nieves.

1 COMENTARIO

  1. La única foto que no pone “Foto cortesía Fulanito Tal” es de mi autoría… no sé porqué en el resto de fotos si ponen el autor, y en la mía no.

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