DANIEL VERGARA: UN ACORDEONERO PARA LA HISTORIA

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¡Que vaina me esta fregando el pecas!, pensaba en voz alta el mono calle cuando descubrió que estaba perdiendo el mercado para sus helados caseros en el colegio Andrés Rodríguez . el pecas, un pelaito vivaracho, callejero y rebuscador, se había ganado de cuento a los alumnos del colegio, que hacían cola para comprar sus elados, mientras que los del mono calle no tenían la misma acogida.

“Que hago, nojoda,” se preguntaba el mono. Mientras encontraba la solución a su grave problema de Mercadeo, se acordó de un morenito, hijo de la señora que le vendía los cocos para los helados, que hacia sus monerías, como tocar canciones con una peinilla forrada con papel.

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