EL PODER DEL CULO

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Luz Estrada, Autora del Articulo.

por: Luz Estrada

CULO: Nalgas, posaderas, trasero. Dícese de aquellas dos protuberancias carnosas que se encuentran al final de la espalda de los homínidos y que sirven como apoyo al sentarse.  Para los más elegantes: “derriere”.

Sí, señoras y señores; aunque ustedes no lo crean esa parte trasera del ser humano, tan insultada, pordebajeada, humillada y, en mi caso y en el de muchas otras, tan manoseada; tiene el poder de crear relaciones estratégicas, construir imperios, de destruir matrimonios… ¡Y quién sabe cuántas cosas más!… Y para probarlo voy a contar a grandes rasgos la historia de mi adminículo.

Como afirmé anteriormente nunca me consideré el más bello de los especimenes de la raza femenina, de hecho a mí nunca me invitaron a las fiestas de quinto de primaria… ni a las de sexto, ni a las de séptimo, ni a las de octavo, ni a las de noveno.  Pasé toda la primaria enamorada de un culicagado, de un tal Jorge Andrés (Que ojala esté leyendo este artículo y se acuerde de mí y se arrepienta hasta que la vida le abandone) y nunca me paró ni cinco de bolas… jamás me regalaron una credencial, me pasé todo el bachillerato viendo como mis amigas del colegio llegaban con las billeteras rosadas de Hello Kitty repletas de credenciales… (¿Recuerdan las credenciales? Para quienes no, les explico: eran unas tarjetitas de unos 5 x 4 cms, de un material plástico bastante resistente, que traían impresos mensajes cursis de todo tipo: amor, amistad, cumpleaños, etc y que se pusieron muy de moda entre los adolescentes de los 80´s y cuyo número dentro de las billeteras de las niñas, daba cuenta de la cantidad de admiradores que tenía y lo embobados que los tenía)

Yo me llenaba la boca diciendo que me parecían cursis, ridículas, que el tipo que a mi me llegara a regalar una credencial o un peluche se lo botaba por la cara, que yo no comía credenciales, que etc, etc, etc… hasta que una vez no me aguanté: me compré yo misma una credencial, la llené con el nombre de un enamorado imaginario, la llevé al colegio y cometí el sacrílego acto de cortarla con unas tijeras frente a mis compañeras, sólo para demostrarles que era verdad que me valían un culo sus dichosas credenciales…  (Ahora sé que valer un culo ha sido una expresión que se ha usado incorrectamente toda la vida, porque un culo vale muchísimo)  !Pero que va!… ¡Me hubiera muerto de la dicha donde el celador del colegio me hubiera regalado una puta credencial!

Pero bueno, vamos a lo que vinimos… algo ocurrió entre los grados décimo y once… tengo vagos recuerdos de tipos que volteaban a mirarme por la calle, yo me miraba asustada en la primera vitrina que tenía a mi alcance pensando que se me notaba la toalla higiénica, pero enseguida me acordaba que no estaba menstruando… entonces ¡¿Qué me miraban ahí?!… Yo me sentía en “La Dimensión Desconocida”.  Algo empezó a ocurrir a mis espaldas, mejor dicho algo empezó a crecer a mis espaldas… algo que, a veces pienso, que tiene vida propia, independiente de mí… de hecho creo que si alguna vez escribo una autobiografía voy a titularla: “Mi Culo y Yo”

En serio, empecé a sentir que esta parte de mi era independiente, una parte que no concordaba con la nerda que había sido hasta entonces… No sé si me explico: es como si de repente a una gallina de corral le pusieran la cola de un pavo real… ¿Qué haría?… ¡Pues aprovechar! Y eso fue exactamente lo que yo hice… no voy a entrar en detalles, pero volaron plumas en el gallinero… Yo fui la primera sorprendida, gracias a mi culo incipiente los hombres habían empezado a fijarse en mí, habían empezado a decirme piropos por la calle, habían empezado a tocármelo en la calle, (Esa era la parte desagradable del asunto) he perdido la cuenta de los “tropeles” que he tenido con cuanto depravado tocanalgas me he cruzado por el camino, (A propósito la próxima vez que sean víctimas de uno de estos criminales, no es necesario que lo denuncien y lo hagan condenar a veinticinco años de cárcel, un castigo más rápido se lo darán dos o tres caballeros que atiendan a sus gritos de: ¡Cójanlo que me robó!) Pero también he perdido la cuenta de cuantas prendas de ropa, cenas, invitaciones a cine, ramos de flores, partidos de fútbol, salidas a discotecas, paseos a fincas, etc. han corrido de cuenta de mi amiguito el de atrás… es increíble todo lo que puede hacer gastar, decir, prometer a un hombre sólo por la posibilidad de verlo desnudo, de tocarlo y digo sólo por la posibilidad porque la mayoría de las veces no ha pasado de eso, de una posibilidad… y no es por dármelas de santurrona, no no, no: es simplemente porque la mayoría de los hombres que me han cortejado no me han gustado, así de sencillo, afortunada o desafortunadamente.

Pero no nos apartemos del tema, un poco más arriba decía: “Los hombres que me han cortejado”, eso pensaba yo, pobre de mi a mis inocentes dieciséis… pero… ¡Oh, sorpresa!… a mis, todavía afortunadamente inocentes treinta y tantos, me he dado cuenta que no me cortejaban a mí… ¡sino a Él!… si, señores… ¡A Él!… con mayúscula… ¿O con mayúsculo?…Todas las culonas de este mundo estarán de acuerdo conmigo en la sensación que uno siente, valga la redundancia, cuando entra a un lugar infestado de machos: no entra uno… ¡Entra Él: Entra el culo! Tanto que nunca dicen: ¡Qué mujer! Sino ¡Qué culo! Es como si Él lo llevara a uno, no uno a Él… esto, por lo general, es decepcionante… al principio, pero cuando dejamos a un lado los romanticismos y aceptamos la cruda realidad empezamos también a verlo con buenos ojos, a amarlo, a cuidarlo y casi a venerarlo por los beneficios recibidos, porque créanme que definitivamente sino fuera por mi culo no hubiera tenido la oportunidad de hacer muchas cosas que he hecho… mejor dicho: Mi culo sacó la cara por mí y cómo decía hace poco un amigo: “Ahora que está tan de moda:  ¡Deberíamos crear una secta donde se adorara el culo, señores!” .

4 COMENTARIOS

  1. Cristian mejor cállate y admira unos de los mejores atributos físicos de una mujer, Luz Estrada es maravillosamente bella.

  2. Sumamente extraordinario muy buena descripción de lo que es una pura realidad Nadie como tu para poderlo describir de una manera jocosa, Felicidades por el artículo desde Puerto Rico.

  3. Efectivamente el culo es poderoso, el culo hermoso de una mujer es la máxima maravilla del mundo, la belleza del mundo se resume en la belleza de una mujer y la belleza de una mujer se resume en la belleza de su trasero; esa es la pura verdad y el hombre que dice que no, es un extraterrestre de mierda o un tremendo maricón envidioso; no hay nada mas hermoso sexy y sensual de una mujer que cuando tiene el culo hermoso, ni los ojos , ni el busto, ni la cabellera , ni la cara, así tuviera todos estos atributos hermosos pero con un trasero horrible ya no se hablaría de una mujer bella por el contrario hay mujeres que pueden ser medianamente bellas o quizá feas de rostro pero si tiene un trasero hermoso eso compensa todo; sino pregúntenle a un a mujer que quisieran tener un hermoso culo y una cara no tanto o una cara hermososisima y un trasero feo , la respuesta ya saben cual sería, que los hombres no sean hióocritas y que las mujeres sean sinceras y valientes en decirlo.

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