LOS DESAPARECIDOS DE SAHAGÚN.

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Daniel Alfonso Guerra Ruiz no iba a morir el 22 de mayo de 2008, día en que un sujeto le echó plomo a su casa. La suerte estaba echada, pero no del todo a su favor. Un par de guayos que salió a vender lo salvaron de la balacera que comenzó diez minutos después de haber salido de su vivienda y que por poco acaba con la vida de su madre. Cuando un amigo le dijo “‘Pito’ a tu mamá la hirieron”, emprendió la huída. Daniel pensó que iban por él y sabía exactamente por qué. Tiempo después, en una declaración rendida a la Policía Judicial, el desmovilizado del Bloque Centauros de las Autodefensas reveló que un soldado profesional de la Fuerza de Tarea Conjunta de Sucre lo contactó para convencer a jóvenes sahagunenses de que se fueran a cuidar fincas en tierras sabaneras. Todos terminaron muertos.

Después del atentado, el reinsertado se escondió por unas semanas, pero el 19 de junio de 2008 se acercó a la Policía Judicial de Sahagún y contó todo lo que sabía. Reveló que el soldado profesional llamado Roberto Carlos López Vega lo había buscado para reclutar a varios muchachos. El miembro de la Fuerza de Tarea Conjunta había sido detenido por la Policía la noche del atentado en la casa del sector La Curva, Sahagún, junto con el cabo Luis Alejandro Toledo Sánchez, sindicados de ser los agresores de la mamá de Daniel. Así lo confirma el reporte de la Policía.

Daniel Guerra Ruiz se acogió al sistema de protección de testigos de la Fiscalía y fue trasladado a otra ciudad. Ha declarado que el Ejército tiene que ver con las desapariciones de los jóvenes de Sahagún, las cuales se registraron a finales del año 2007 y principios de enero. Por su parte, el soldado profesional Roberto Carlos López enfrentó un juicio en el Juzgado Penal del Circuito de Sahagún, pero por delitos que nada tienen que ver con las desapariciones. Fue condenado a 4 años y 6 meses de prisión por porte ilegal de armas agravado en concurso con lesiones personales, las causadas a Fermina Ruiz Miranda, la madre de Daniel Guerra, el desmovilizado.

Detrás de los hechos estarían un desmovilizado de las AUC y un soldado

Los desaparecidos de Sahagún

Detrás de la historia de las desapariciones de los jóvenes de Sahagún se escondería una macabra alianza entre un desmovilizado y un soldado del Batallón Junín, adscrito a la Fuerza de Tarea Conjunta que opera en Sucre. Esa es la versión del reinsertado que actualmente está bajo el programa de protección de testigos de la Fiscalía. El soldado señalado desmiente los hechos y dice que todo es mentira de su amigo de infancia.

Los jóvenes de Sahagún fueron encontrados muertos en los municipios Betulia, Sincé y Galeras, de Sucre.
A Roberto Carlos López lo retiraron del Ejército el 30 de mayo de 2008, estuvo preso en la cárcel de Corozal y actualmente tiene prisión domiciliaria. El soldado profesional estuvo ocho años en el Ejército, específicamente en el Batallón Junín. El último año de su carrera fue asignado a la Fuerza de Tarea Conjunta de Sucre, comandada en ese entonces por el teniente coronel Luis Fernando Borja, quien en mayo de este año fue trasladado a otra guarnición militar, según lo confirmó el comandante de la Brigada 11, coronel Jorge Salgado Restrepo.
Según el juez Penal del Circuito (Sahagún), Alberto Burgos Burgos, el delito que cometió el soldado no fue en ejercicio de sus funciones como militar, por eso lo juzgó la justicia ordinaria y no la penal militar.
Este medio quiso conocer la versión de Roberto Carlos López Vega, pero no quiso referirse a los hechos. Sin embargo, fue categórico al desmentir los señalamientos de Daniel Guerra Ruiz.
Con relación al cabo Luis Alejandro Toledo, quien está adscrito al Batallón Vélez con sede en Carepa, actualmente la Fiscalía 27 seccional Sahagún le sigue un proceso por lesiones personales, ya que él acompañaba al soldado que hirió a la mamá de Daniel Guerra.

Las desapariciones


En los barrios San José, El Triunfo, Simón Bolívar y el sitio conocido como la apartada a Carolina, jurisdicción de Sahagún, comenzaron a ofrecerle a desmovilizados y a civiles entre 650 mil y un millón de pesos por cuidar fincas en los municipios de Galeras, Betulia y Sincé, en el vecino departamento de Sucre. Por lo menos siete muchachos aceptaron la invitación de Daniel y del enlace del Ejército.

“Roberto Carlos un día fue a la casa y me dijo que me estaba buscando hace rato para ver si me iba a trabajar con unos manes duros de Sincelejo y Ovejas, y que era para cuidar unas fincas. Que pagaban 650 mil pesos y yo iba a andar en moto. Yo le dije que me dejara pensar y que luego yo le daba una respuesta. En el mes de diciembre (2007) nuevamente fue a la casa y me dijo que lo había llamado su jefe, que me necesitaba enseguida para lo del trabajo…”, dice Daniel Guerra en su declaración a la Sijín.

Y agregó “…El primero de enero de este año él llegó en una moto y me dijo que les buscara un pelao para trabajar en la finca y me fui al barrio Santa Lucía a buscar al ‘Chino’ Payares para que trabajara en la finca y el ‘chino’ me dijo que sí se iba a trabajar a esa finca y yo lo llevé a la esquina del barrio donde yo vivo. Ahí estaba Roberto Carlos esperando y se lo llevó en una moto marca Honda XL 125 de color rojo, vía vereda La Unión”.

Daniel Guerra Ruiz, en la declaración a las autoridades, igualmente revela que el 10 de enero de 2008 el soldado volvió a contactarlo para que recogiera en el barrio El Triunfo a un muchacho que le decían ‘El pescao’ (Rodrigo Antonio Avilez Salgado). También cumplió la misión.

Después de esos hechos Daniel Guerra se fue a Venezuela. Allá se enteró de que algunos de los muchachos que había llevado con el soldado estaban muertos y los familiares lo estaban responsabilizando de los crímenes, por lo que decidió regresar. Cuatro días después lo estaban buscando para matarlo.
Roberto Carlos López ha desmentido la versión de Daniel Guerra. De hecho, en el proceso que le siguió el juzgado no se toca el tema de las despariciones. El soldado todo el tiempo argumentó que el atentado había sido producto de los celos, porque el desmovilizado, su amigo de toda la vida, estaba molestando a su mujer y él, preso de la ira le prestó el revólver al cabo Luis Alejandro Toledo y le pidió que lo acompañara esa noche del 22 de mayo.

Curiosamente Guerra Ruiz le dijo a la Sijín que “al día siguiente de los hechos me contactó una persona de piel negra, yo creo que es suboficial del Ejército y me dijo que disculpara, que eso era un mal entendido y que me iba a dar cinco millones de pesos para que dijera que era que yo me acostaba con la mujer de Roberto Carlos”.

Las víctimas
Wilson Alfredo Salgado De la Vega, de 21 años de edad, desapareció de su casa en el barrio Simón Bolívar el 12 de junio de 2007. Trabajaba como administrador de un estadero en el municipio de Sahagún y el día que se fue lo hizo con Leonardo Fabio Macea Oyola, también de 21 años. Fueron hallados muertos cuatro horas después en el municipio de Galeras.
El hermano de Wilson, Kenny Salgado, subgerente del Banco Agrario en Sahagún, dijo que su hermano jamás estuvo enredado con grupos delincuenciales. Sin embargo, la versión oficial entregada por las autoridades es que fue abatido en combates contra el Ejército.

Abraham Geney.

Abraham Elías Geney Lora, de 37 años, también desapareció y fue hallado muerto el 12 de junio del año2007. Asus familiares le indicaron que murió en un enfrentamiento con la Fuerza de Tarea Conjunta de Sucre en la finca El Socorro, en Sincé. Abraham Elías trabajaba en un taller de soldadura en Montería.

A Edwin José Payares Bravo, ‘El chino’, de 22 años de edad, desmovilizado de las autodefensas que operaban en el sur de Bolívar, la última vez que lo vio su padre, Antonio Payares, fue el 1º de enero de 2008. Días antes había mencionado que le habían ofrecido un millón 200 mil pesos por cuidar una finca en un sitio llamado Los Laureles. Al ‘Chino’ también lo recogió Daniel en una moto roja y hasta la fecha no se ha tenido información sobre si está vivo o muerto. Su padre puso denuncias en Montería y Sincelejo.

Rodrigo Avilez.

Rodrigo Antonio Avilez Salgado, de 22 años de edad, abandonó su barrio Simón Bolívar el 8 de enero del presente año a las 6:00 de la tarde, tras informar en su casa que se iba a trabajar a una finca en Bucaramanga. Cuatro horas más tarde lo hallaron muerto en la finca Charconiza, en Corozal. A Rodrigo también lo fue a recoger Daniel. Su hermana, Yeida Avilez Salgado, quien fue hasta Sincelejo a reconocer el cuerpo, dijo que tenía un solo tiro a la altura del pecho. “Me dijeron que el Ejército lo había dado de baja porque era guerrillero. Tenía la misma ropa con la que salió de la casa, unas botas pantaneras y me dijeron que llevaba un arma”. Solo hasta el 6 marzo de este año pudieron sepultarlo en el cementerio de Sahagún.

Saleth Caldera.

Saleth de Jesús Caldera Yánez, de 25 años de edad, desmovilizado del bloque Mineros de las Autodefensas, salió de su casa el 29 de enero de 2008 alas 4:00 de la tarde, luego de despedirse de su abuela Josefa María Yánez Gil. A las 7:45 de la noche de ese mismo día lo asesinaron, según el dictamen del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía (CTI). A Saleth lo había recogido Daniel en una moto, según este último lo confirmó en su declaración a la Policía Judicial.
La abuela del desaparecido precisó que el 4 de febrero le dijeron que el cuerpo de su nieto estaba en las neveras de la Fiscalía. Hasta el momento no ha tenido recursos para sepultarlo en Sahagún.

Estadística sangrienta
Entre el año 2007 y 2008 resultaron muertos 58 jóvenes, 35 siguen sin identificar. Muchos eran ex autodefensas, el resto, civiles. Todos, según el reporte del CTI de Sincelejo, murieron en combates con la Fuerza de Tarea Conjunta de Sucre.
Para los familiares hay coincidencias macabras en las muertes. Todos fueron ultimados a escasas horas de haber salido de sus casas, a algunos los hallaron con la misma ropa con la que salieron, lo único diferente era que llevaban botas pantaneras y armas. Un investigador del CTI que prefirió no revelar su nombre, sostuvo que muchas de las botas ni siquiera estaban sucias.
El tema de las desapariciones en la última semana obligó al Presidente Álvaro Uribe Vélez a retirar del servicio militar activo a 27 militares el pasado miércoles, la Procuraduría investiga 930 hechos en los que se involucran a más de dos mil 300 servidores públicos, por presuntas ejecuciones extrajudiciales y la Unidad de Derechos Humanos y DIH de la Fiscalía adelanta 558 investigaciones por homicidios cometidos presuntamente por miembros de la Fuerza Pública.

Miguel Emiro Galeano Mendoza, de 24 años de edad, salió el 23 de septiembre de 2007 a cuidar una finca en Los Palmitos, Sucre. Trabajaba como ayudante de buseta en Cartagena y lo tentaron con el ofrecimiento de 800 mil pesos, libres de todo, para atender una caballeriza.
El papá de Miguel Emiro, Miguel Galeano, quien vive en Sahagún, había hablado con su hijo el 10 de septiembre, 14 días antes de desaparecerse, y este le había confirmado que su situación era difícil y que lo que ganaba no le alcanzaba para sostenerse. Según la Fiscalía, Miguel Emiro fue muerto el 24 de septiembre. Su familia solo se enteró el 4 de febrero. “Cuando fuimos a buscar el cuerpo nos dijeron que había muerto en combate en la finca Santa Rita, jurisdicción de la vereda La Corocera”.

Coronel Jorge Salgado Restrepo

“Sí estamos investigando”

El Comandante de la Brigada 11 se refirió al tema de los desaparecidos de Sahagún, manifestando que el Ejército sí está investigando los hechos, con el fin de determinar qué hay detrás de los casos.

En las desapariciones de Sahagún un desmovilizado dice que está implicado un soldado y un cabo de la Fuerza de Tarea Conjunta de Sucre. ¿Cómo avanzan esas investigaciones?
No tengo información puntual. Nosotros estamos adelantando las investigaciones disciplinarias pertinentes a cada una de las muertes en combate. Las investigaciones van muy bien, no puedo adelantar detalles de cómo van a terminar. También muchos de esos casos están siendo investigados tanto por la Justicia Penal Militar como por la Justicia Ordinaria, la Fiscalía de Derechos Humanos y Naciones Unidas. Lo que puedo decir es que la filosofía de trabajo es de total transparencia en nuestras investigaciones. Vamos a ser inflexibles e intolerantes en caso de presentarse conductas inapropiadas y malos procedimientos. Con relación a todas las investigaciones que se lleven por fuera de nuestra competencia, pues acataremos los resultados que de ellas se deriven.

¿Hay investigaciones disciplinarias internas por este caso teniendo en cuenta que el Comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta en ese entonces fue separado de su cargo y trasladado a otra región, el soldado involucrado fue destituido y el cabo trasladado a otra guarnición militar?
La acción la tomé yo directamente. El soldado fue destituido por el intento de homicidio de otra persona. No hay información de que el agredido se trate de un reclutador o de un desmovilizado, simplemente la Policía nos puso en conocimiento de una situación en la que un soldado y un suboficial se habían visto involucrados en un intento de homicidio de una persona. La Fiscalía dictó pliego de cargos por ese delito y el soldado fue separado de la institución. El relevo del coronel Borja de la Fuerza de Tarea Conjunta de Sucre sucedió como un procedimiento normal, no porque se haya presentado algún tipo de fallo judicial ni disciplinario respecto al tema. Simplemente ya llevaba un año en la Fuerza de Tarea y nos pareció prudente que debía ser relevado de su cargo y que otra persona asumiera.

¿Cuándo fue relevado?
En mayo del año pasado. Él ahora está en la Brigada de Fuerzas Especiales en Tolemaida.

¿Y el cabo?
La Fuerza de Tarea Conjunta tiene una connotación especial en su organización. Como su nombre lo dice tiene tropas de Ejército y de la Armada. Sin embargo, todo el mando operacional está sobre la Brigada 11. Ese cabo pertenecía al Batallón Vélez de la Brigada 17 y estaba agregado a la Fuerza de Tarea Conjunta de Sucre.

¿Este año también se han registrado desapariciones. Qué investigaciones hay con relación a esos casos?
Claro que sí. Hay cuatro casos de enero que estamos llevando al detalle y muy pronto vamos a sacar resultados con fallos disciplinarios sobre esos casos. Todavía no tenemos todo el acerbo probatorio completo. Tenemos situaciones que se presentaron el 1º de enero, el 9, el 29 y el 31 de enero.

¿Ha habido excesos de parte de la Fuerza de Tarea Conjunta?
Es materia de investigación. No tengo la certeza de que así haya sido en este momento.

El año pasado se registraron muchos casos de bajas y este año las estadísticas dicen que han disminuido.
Por su puesto, prácticamente llevados a cero. La Fuerza de Tarea Conjunta de Sucre el año pasado reportó 57 muertos en combate. Este año reportó cinco en todo el año, que son esos cuatro de enero y uno a mediados de febrero. El Gaula Córdoba el año pasado reportó 59 y este año reporta 7. Obviamente han cambiado los escenarios de las guerras. Hoy el enemigo ha disminuido muchísimo y las desmovilizaciones y capturas están primando sobre las muertes en combate.

¿En el Gaula también hubo relevos?
Sí. En noviembre cuando asumí el comando de la Brigada 11 también hubo un relevo del Gaula en todos los oficiales y suboficiales y soldados. Fue una decisión sin tener precisiones de nada. Una medida sana para la institución.

¿La reducción en las bajas de la Fuerza de Tarea Conjunta qué significa?
Principalmente porque el enemigo disminuyó en Sucre. La Fuerza hizo un buen trabajo al margen de los casos en los que han podido presentarse extralimitaciones. Se dio la desintegración total del Frente 35 de las Farc con todas sus milicias y el Frente 37. Sucre está en fase de consolidación.

¿Podría darse la desintegración total de la Fuerza de Tarea?
Yo pienso que sí, está dentro de las proyecciones de qué va a pasar con el departamento de Sucre. Históricamente ese departamento lo tenía la Infantería de Marina. Posteriormente, por una orden presidencial, el Ejército asumió una parte y después se creo la Fuerza de Tarea Conjunta con tropas combinadas. De hecho ya el tema se está estudiando. Pero todavía no sabemos qué va a suceder. Ahora Sucre está en consolidación.

¿Cuándo se creó la Fuerza de Tarea?
En el 2004. Tiene presencia en 14 municipios de Sucre y tiene unos 30 pelotones, o sea unos mil hombres.

Por: Ginna Morelo Martínez y Pedro Vergara Ensuncho.

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