UN AÑO SIN LEDGER GARCÍA CORENA.

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Ledger García Corena, (Foto Julio Flórez Pacheco)
Ledger García Corena, (Foto Julio Flórez Pacheco)

Por estos días  se  conmemora el primer aniversario de la muerte temprana de uno de los artistas más importantes que ha parido esta tierra bella y culta.

Se trata de  Ledger Alberto García Corena, quien murió a la edad de 52 años en esta ciudad, donde su  estirpe  de hombre sabio en las lides artísticas se cimentó para bien del folclor de la costa. Ledger,  proviene de una familia musical que  conformó una dinastía en el Caribe, “Los García Corena”, los hijos del maestro BASILIO ELISEO GARCIA RIVERO,  con Doña  BETULIA CORENA.

El primero de San Andrés Islas con raíces  sucreñas y la  segunda   Chinuana, de Santa Rosa para más señales.

Pero hace un año entre esa  espesa capa de falsas verdades y mundos de fantasía que distorsionan nuestra realidad y nos inducen a creer que somos lo que no somos, nos sorprendió   la infausta noticia de  su muerte.

Cuando la  muerte es temprana como le ocurrió a Ledger, las personas más cercanas, en especial sus amigos y familiares diariamente buscamos en todos los rincones de la casa y del pueblo sus recuerdos y  su figura, y al no encontrarla nos invade un vacío profundo y sentimos que el dolor se agolpa en el pecho y, aunque intentamos controlarlo, no podemos ocultar la tristeza.

El domingo fue uno de  esos días, nos habíamos  acostumbrado a compartir con él en la tarima, allí en la feria de San Isidro de  la parroquia Nuestra Señora de la salud, esa tarde sus amigos le recordamos en especial “Pello Elías” quien pidió para su recuerdo y su memoria un aplauso y le dedicó una   de las canciones que a él  más le gustaba.

Para quienes  no le conocieron el maestro Ledger se inició como percusionista en los grupos musicales de su natal Sahagún, como Freddy Sierra, Pello Elías, Elías Jiménez, de donde pasó a hacer parte de afamados grupos entre los que se cuentan los Corraleros de Majagual, Gilberto Torres, Calixto Ochoa, Los Betos, Los Muchachos de Osnaider Brito y Chiche maestre, los Pechichones de Marcos Díaz y Jesualdo Bolaños Armando Hernández, Silvio Brito, Dolcey Gutiérrez y ocasionalmente con Jorge Oñate y Poncho Zuleta.

Hoy un año después de su muerte, ese recuerdo aún habita en los escenarios que pisó como músico y en las mentes de quienes fuimos sus amigos. Su trabajo y su legado hoy son patrimonio no solo de sus deudos, sino también de Sahagún, la Ciudad que le brindó, a  la familia García Corena, como dice Remberto Martínez, desde el año 1.945,  el cariño más grande de la sabana.

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